Miraba la flor marchita, hermoso templo del ayer
Su tallo escaso, pasado, sus hojas mustias,
Secas de tanto querer.

Un día fui primavera, amores que dí mi beber
Poetas inspirando un tiempo, promesas hechas ayer
Pensar en volver es futuro...
¿Futuro?...en futuro ya he vuelto a nacer.
(Mariangeles Ibernón)
Hoy al amanecer, no he sido arropada por el sol
La noche aún caía.
Sus nubes, melodías incesantes de agonía solitaria.
Los brazos que tanto busco, de rayos que dan calor
En esta mañana tornan, su espacio...¡otra estación!
( Mariangeles Ibernón)
Ven a mi encuentro, no te demores.
Llena esta vida de sinsabores
De luchas en vano
Agonías que no esperan
Amistades ya deshechas
Despertar sin ilusión, sin calor
Noches que calman anhelan
Vidas destinadas a condenas
Corazones solos
Melancolía a trozos
Sin sueños en el alma...¡no pierdas tu tren!
Como aire fresco
Alumbrando camino
Portarás las llaves
Para abrir caminos.
( Mariangeles Ibernón)

Atrapando sensaciones
Aprendiendo a sobrevivir
Esperando un camino
Soportando este velo
Respirando aires nuevos
Sonriendo en mi vivir
Acariciando almas con espinas
Susurrando noches de papel.
Besos marchitos
Palabras sin decir
Abrazos que no llego
Melancolía vivida
Añoranza que es.
En tiempos de sequía, de desprecios...poca fe
Miramos hacia el cielo, alguien que nos ve
Que cuida la sombra del movimiento...que a cada paso, uno de.
( Mariangeles Ibernón)

El adiós es larga espera
Para corazones encontrados
Perseguidos y anhelados
En una cárcel sin condena.
Hoy diré adiós, ¡olor a gardenia!
Dictada sentencia ... unir mi destino, pegado a tu ausencia.
( Mariangeles Ibernón)
Cuando el adiós es un recomenzar
Una palabra fugaz que espera un mañana,
Así quiero regresar a un mundo que quizás,
Sea la verdadera realidad
Despertando la voz callada.
Dime hoy dónde estás
Quiero mostrarte la oscuridad,
Donde guardo tus miradas,
Quizás sea hoy ...quizás mañana.
( Antoni Barnils)

Recorriendo largos caminos, mis pies descalzos buscan cobijo
Marché de día, vague de noche
Busqué respuestas, libre a mis ojos, presa a mis réplicas
No descubrí...no las hallaba
La noche aguardaba, el día me llamaba
Rendida caí bajo un mar azul, allí escuché tu voz
Y mi rumbo cambió.
Por mares azules, estrellas que brillan, rayos que adivinan, caminos anudados...
Tu alma y mi alma ya van de la mano.
( Mariangeles Ibernón)
Atrapé a la luna por sorpresa.
Su magia, su ángel, el ocultismo de su mirada.
Un manto de estrellas marcó mi camino
No pude mirarlas, su luz me guiaba.
Y cerrando mis ojos
Llegué a mi destino
Orillas doradas
Dispuestas para siempre a darme calor.
( Mariangeles Ibernón)

GRACIAS A TODOS POR VUESTRO CARIÑO, COMENTARIOS Y PASEAR CONMIGO
EN ESTE RINCONCITO DE LA PALABRA, QUE ES DE TODOS.....FELIZ SEMANA.
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